20 DE JUNIO: DÍA DE LA BANDERA
Manuel Belgrano fue un hombre que transitó por
estas tierras convencido de que debíamos ser libres e independientes. Él pensaba
que “la vida es nada si la libertad se pierde” Hoy, en este acto, vamos a
homenajear sus ideales para traerlos a nuestros días tratando de continuar con
su legado.
Así como Belgrano hizo jurar a sus soldados
lealtad a la Bandera argentina, todos los argentinos para ser dignos habitantes
de este país, debemos comprometernos con este valor.
Hoy los alumnos de cuarto grado son los protagonistas, quienes realizarán esa promesa de lealtad a la Bandera.
Portada por: Abanderado nacional: Evaristi, Zanata Camila.
1° escolta: Gonzalez Guerra, Magali Guadalupe.
2° escolta: Becerra Escudero, Milena Belén.
Acompañada por la Sra. Vicedirectora Chavez Gabriela.
Llegó el momento de escuchar y de reflexionar a
partir de las palabras de la docente Nilda Torres.
Manuel Belgrano fue un argentino capaz de pensar en todos los aspectos que hacen al futuro del país, como así también en defenderlos con gestión, palabra y meditación. Y como si esto fuera poco, nos regaló el sentido de nuestro símbolo nacional, aquel que se hace piel en cada situación importante de nuestra vida y de nuestra historia: la Bandera Argentina, marcando así el inicio de nuestra existencia, máximo símbolo de patriotismo, lealtad, naturaleza y nacionalidad. Sabiendo que esto no es poco, a partir de aquí debemos tomar el compromiso ineludible, como lo hizo Manuel Belgrano, y comprometernos a encarnar la obligación de trabajar y mejorar el principal pilar básico, el más importante, a lo que este enorme personaje nos expone: la educación, arma fundamental para decretar una coherencia en nuestra conducta y nuestro ideal. Si no nos instruimos, si no nos preparamos, si no fraguamos las herramientas suficientes para poder ocuparnos del progreso de nuestra tierra, estaremos muy lejos de obtener un equilibrio racional que pueda desarrollarse como Manuel Belgrano la consideró. Adoptemos y hagamos propios valores como la honradez, la libertad, la gratitud y la inteligencia.
En conmemoración de los cuarenta años de la gesta de Malvinas, momento histórico nacional en el cual los soldados argentinos defendieron a la patria, invitamos a ingresar a nuestros valientes excombatientes que tomarán la promesa de lealtad a la bandera nacional a los alumnos de cuarto grado.
Estudiantes de cuarto grado “A” y “B” entonarán: “Marcha a mi bandera”.
Despedimos a nuestra bandera de Ceremonia, quien
nos acompañó en este acto en el que hemos acrecentado nuestro ser nacional.
CRONOLOGÍA DE LA VIDA DE MANUEL BELGRANO (1770-1820)
1770: El 3 de junio de 1770, nace en Buenos Aires Manuel Belgrano. Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús fue el hermano del medio de los quince hijos que tuvieron Domingo y Josefa. Todos vivían en una casona de San Telmo. Manuel aprendió a leer, escribir, sumar y restar con los padres del convento de Santo Domingo.
1783: Manuel Belgrano inicia sus estudios en el Real Colegio de San Carlos, que era el único establecimiento secundario de aquella época. La institución educativa funcionaba en el espacio del actual Colegio Nacional de Buenos Aires. Belgrano adquirió, en tres años de estudios, conocimientos sobre lógica, física, ética y literatura que le sirvieron para toda su vida.
1786: Se traslada a España junto a su hermano Francisco. Ingresa a la Universidad de Salamanca en la carrera de Derecho. Finalmente, obtuvo su diploma en la Universidad de Valladolid a los 22 años. Pero más que la abogacía, le interesaron las lenguas vivas, la economía política y el derecho público.
Belgrano ya empezaba a ser el pensador, el economista, el estadista que soñaba con el progreso de su patria.
1794: Regresó a Buenos Aires con el título de abogado y con el
nombramiento de Primer Secretario del Consulado de Comercio de Buenos
Aires. El consulado era un organismo colonial dedicado a fomentar y controlar
las actividades económicas. Belgrano se propuso fomentar la educación y creó
escuelas de dibujo técnico, de matemáticas y de náutica.
1806: Primera invasión inglesa. Belgrano marchó al fuerte de Buenos Aires, donde reunió a numerosos hombres para enfrentar la invasión. Sin conocimientos de milicia, marcharon desordenadamente hacia el Riachuelo. Tras la ocupación de Buenos Aires por las tropas británicas, se retiró a la Banda Oriental para no jurar obediencia a los invasores.
1807: Segunda invasión inglesa.Tras la reconquista, es destituido el Virrey Sobremonte y reemplazado por Santiago Liniers. Belgrano fue uno de los héroes de la defensa, encargado de actuar “en las calles inmediatas a Santo Domingo”, hallándose presente en la rendición del general inglés en el histórico convento.
1810: Belgrano deja su cargo de secretario del Consulado. El 25 de mayo es nombrado vocal de la Primera Junta de Gobierno, pero el 22 de septiembre deberá dejar el cargo para asumir el mando de la expedición al Paraguay con el grado de General en Jefe.
1812: Belgrano le propone al Triunvirato la adopción de una escarapela blanca y celeste. Pocos días después, Belgrano hizo formar a sus tropas frente a una bandera con los colores de la escarapela. El triunvirato, se opuso y le ordenó guardar esa bandera y seguir usando la española. Nombrado jefe del Ejército del Norte encabeza el éxodo del pueblo jujeño.
1816: 9 de julio, Declaración de la independencia Comienza a sesionar el Congreso Constituyente de Tucumán. Belgrano regresa al país y participa activamente en el mismo. El Congreso decreta el uso de la bandera creada por Belgrano como insignia nacional. Es designado General en Jefe del
Ejército del Perú.
1820: Aquejado por una grave enfermedad durante más de cuatro años, el prócer murió en Buenos Aires el 20 de junio de 1820, empobrecido y lejos de su familia (tenía una hija, Manuela Mónica, que fue enviada por su pedido a Buenos Aires, para instruirse y establecerse).
Se hará entrega al excombatiente de Malvinas Daniel, un recuerdo de este hermoso momento compartido.
“Trabajé siempre para mi Patria poniendo voluntad, no incertidumbre; método no desorden; disciplina, no caos; constancia no improvisación; firmeza, no blandura; magnanimidad, no condescendencia” dijo Manuel Belgrano. Hoy les proponemos tomar ese legado y hacerlo realidad a través de nuestras acciones cotidianas.